29/09/26
Pavimentos aptos para refugios climáticos urbanos: materiales, drenaje, sombra y confort térmico.
Los pavimentos aptos para refugios climáticos urbanos son indispensables para crear ciudades más frescas y preparadas frente al calor. Cuando una plaza, una calle peatonal o parque se proyectan pensando en el confort térmico, el suelo deja de ser un simple acabado. El pavimento influye en la temperatura superficial, en la sensación de frescor, en la gestión del agua de lluvia e incluso en la calidad ambiental del espacio público.
En un contexto de olas de calor más intensas y veranos cada vez más largos, los refugios climáticos se han convertido en una herramienta urbana imprescindible. No se trata solo de crear zonas de sombra, sino de diseñar lugares donde las personas puedan permanecer, descansar y desplazarse con seguridad. Y para conseguirlo, el pavimento debe trabajar junto a la vegetación, el mobiliario urbano, el drenaje y la accesibilidad.
Fenollar lleva más de 100 años desarrollando soluciones para espacios urbanos públicos y privados, con pavimentos, bordillos y mobiliario capaces de responder a las necesidades técnicas y estéticas muy dispares. El caso de los refugios climáticos urbanos no es una excepción.

La importancia del pavimento en el confort térmico
El tipo de pavimento que se emplee tiene una influencia directa en la temperatura de una plaza o calle. Las superficies oscuras absorben más radiación solar y pueden alcanzar temperaturas muy elevadas. En cambio, los pavimentos claros ayudan a reflejar parte de esa radiación y reducen la acumulación de calor.
Aquí entra en juego el Índice de Reflectancia Solar, conocido como SRI, un indicador cada vez más presente en proyectos de urbanismo sostenible. Cuanto mayor es el SRI de un material, mayor es su capacidad para reflejar la radiación solar y emitir el calor absorbido. En la práctica, esto significa pavimentos que contribuyen a mejorar el confort térmico del entorno.
El amplio catálogo de colores de Fenollar permite adaptar cada solución a las necesidades del proyecto, tanto desde el punto de vista estético como climático. Los tonos claros, naturales o neutros pueden resultar especialmente adecuados para pavimento apto para refugios climáticos urbanos en espacios expuestos al sol, mientras que otras combinaciones cromáticas permiten ordenar recorridos, diferenciar usos o reforzar la identidad del lugar sin renunciar a las prestaciones técnicas.
Por otro lado, los pavimentos discontinuos, como los adoquines o losetas de hormigón, no sellan el suelo y permiten que este respire. También son claves en la gestión del agua de lluvia. Cuando el agua no puede infiltrarse, aumenta la escorrentía, se sobrecargan las redes y se pierde una oportunidad importante para refrescar el entorno.
Adoquines de hormigón drenante y losas pavicesped
Los adoquines de hormigón prefabricado, son de por si drenantes, ya que este material es poroso y además el agua de lluvia puede pasar entre las juntas. Sin embargo, al tratarse de piezas creadas en fábrica bajo estrictos controles, se pueden crear con una mezcla de áridos con de una granulometría mayor para maximizar su capacidad drenante.
Esto es precisamente lo que hemos hecho en Fenollar con nuestra línea Depura, que tiene una capacidad 100 veces mayor para absorber el agua de lluvia a la de un suelo natural.
Por otro lado, a la hora de crear refugios climáticos urbanos el pavimento y la vegetación no deben entenderse como elementos separados. La vegetación ayuda a reducir la temperatura percibida, mejora la humedad ambiental y aporta sombra.
En este contexto, las losas pavicésped son una opción muy adecuada para integra zonas verdes transitables, aparcamientos permeables, caminos, áreas de transición o espacios donde se busca combinar estabilidad y vegetación.
También los alcorques y bordillos de jardín drenante, como los de la línea Depura de Fenollar, tienen un papel relevante.
Pavimento para refugios climáticos urbanos: adoquines y mobiliario descontaminante
En un refugio climático, el objetivo no es solo ofrecer sombra o frescor. También se busca generar un espacio urbano más saludable. En este sentido, los adoquines bio-INNOVA® de Fenollar son una solución especialmente interesante.-
bio-INNOVA® es un pavimento con propiedades descontaminantes, autolimpiantes, antibacterianas y neutralizadoras de olores. Su tecnología fotocatalítica permite actuar frente a la polución urbana, aportando una prestación añadida en calles, plazas, paseos, zonas peatonales o espacios de alta afluencia.
Además el principio TX Active®, que es el que confiere a los pavimentos bio-INNOVA® su función fotocatalítica también puede aplicarse al mobiliario urbano.
Esta relación entre pavimento y mobiliario es especialmente valiosa en refugios climáticos, donde cada decisión debe sumar: una superficie que reduce la acumulación de calor, una zona de sombra bien ubicada, una jardinera que incorpora vegetación y un banco situado en un punto realmente habitable.
Accesibilidad y estética, claves también en los refugios climáticos urbanos
La accesibilidad universal es una condición básica en cualquier espacio público, pero en los refugios climáticos adquiere todavía más importancia. Las personas más vulnerables a las altas temperaturas suelen ser también quienes necesitan recorridos más cómodos, superficies estables y zonas de descanso frecuentes.
Por tanto, el pavimento para refugios climáticos urbano debe ofrecer confort, agarre, seguridad y resistencia al uso diario. Los adoquines de hormigón prefabricado cumplen a la perfección con estas premisas.
Por otro lado, uno de los retos del urbanismo actual es su integración estética. Un refugio climático debe funcionar bien, pero también debe ser reconocible, agradable y coherente con el lugar donde se ubica.
El amplio catálogo de Fenollar permite trabajar con distintos formatos, acabados, texturas y colores para crear espacios con identidad propia. Esto facilita adaptar el pavimento al carácter de una plaza histórica, a una intervención contemporánea, a un entorno residencial o a un espacio público de gran actividad.
En los próximos años, los refugios climáticos serán cada vez más habituales en calles, plazas, colegios, parques y zonas de encuentro. Diseñarlos bien empieza desde el suelo. Y elegir el pavimento adecuado puede marcar la diferencia entre un espacio que simplemente se atraviesa y un lugar donde la ciudad respira, descansa y se protege del calor.
Fenollar entiende cada proyecto como una oportunidad para mejorar la ciudad. Por eso, pone todo su empeño en sacar al mercado soluciones innovadoras como los pavimentos descontaminantes bio-INNOVA® o su línea Depura.
Si deseas incorporar a tus proyectos soluciones de pavimento amigables con el medio ambiente y que ayuden a reducir el efecto isla de calor, contacta con nosotros.