08/09/26

Pavimentos para Zonas de Bajas Emisiones: las mejores alternativas para calles, aceras y espacios peatonales.

Al  hablar de Zonas de Bajas Emisiones (ZBE) pocas personas piensan en el pavimento. Generalmente las ZBE suelen asociarse a medidas como la peatonalización de calles, las restricciones al tráfico o la proliferación de espacios verdes. Sin embargo, el pavimento puede convertirse en una pieza estratégica dentro de las ZBE. Vamos a ver cómo.

¿Qué es una Zona de Bajas Emisiones y cuál es su finalidad?

Una Zona de Bajas Emisiones (ZBE) es un área delimitada dentro de una ciudad en la que se regula o restringe el acceso, la circulación y, en algunos casos, el estacionamiento de vehículos en función de su nivel de emisiones contaminantes.

Su objetivo principal es mejorar la calidad del aire y reducir el impacto ambiental del tráfico urbano, especialmente en zonas con alta densidad de población o elevada circulación de vehículos.

Pero no se trata solo de limitar la entrada a determinados vehículos, las ZBE generalmente forman parte de una estrategia más amplia de movilidad sostenible, orientada a reducir la contaminación atmosférica, disminuir las emisiones de gases de efecto invernadero, reducir el efecto isla de calor en las ciudades, proteger la salud de la ciudadanía y fomentar formas de desplazamiento más limpias y eficientes.

Pavimentos Zonas de Bajas Emisiones

Entre las medidas más habituales que suelen acompañar a las restricciones al tráfico rodado en una Zona de Bajas Emisiones destacan:

  • Mejora del transporte público, con más frecuencias, carriles bus o medidas de prioridad para autobuses.
  • Fomento de la movilidad activa, mediante la creación de carriles bici, ampliación de aceras, zonas peatonales y espacios más seguros para caminar.
  • Regulación del aparcamiento, con aparcamientos disuasorios, tarifas diferenciadas o prioridad para residentes y vehículos menos contaminantes.
  • Impulso del vehículo eléctrico y la logística sostenible, a través de puntos de recarga, zonas de carga y descarga reguladas o reparto urbano con medios de bajas emisiones.
  • Renaturalización y mejora del espacio urbano, incorporando zonas verdes, arbolado y espacios públicos más agradables.

En conjunto, las ZBE buscan transformar la movilidad urbana para hacer las ciudades más saludables, sostenibles y habitables. Más que una medida aislada contra el tráfico, representan una herramienta para reducir la dependencia del vehículo privado contaminante y favorecer un modelo de ciudad centrado en las personas.

¿Cómo se regulan las Zonas de Bajas Emisiones?

Las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE) en España están reguladas principalmente por la Ley 7/2021, de cambio climático y transición energética, que obliga a los municipios de más de 50.000 habitantes a implantar estas zonas dentro de sus planes de movilidad urbana sostenible. También deben hacerlo los municipios de más de 20.000 habitantes cuando superen determinados límites de contaminación.

Esta regulación se desarrolla a través del Real Decreto 1052/2022, que establece los requisitos mínimos que deben cumplir las ZBE, como su delimitación, señalización, objetivos ambientales, sistemas de control y evaluación periódica.

Aunque el marco general es estatal, cada ayuntamiento concreta su aplicación para pavimentos para Zonas de Bajas Emisiones mediante ordenanzas municipales, donde se definen aspectos como los vehículos autorizados, las excepciones, los horarios, los controles y las sanciones. Además, estas medidas se enmarcan en la normativa europea sobre calidad del aire y reducción de emisiones contaminantes.

¿Qué papel juega el pavimento en las Zonas de Bajas Emisiones?

Si se elige de forma correcta, los pavimentos para Zonas de Bajas Emisiones puedencontribuir  a crear espacios más confortables, seguros, saludables, frescos y sostenibles, que como hemos visto es lo que buscan las ZBE.

Entre todas las opciones de pavimentación disponibles para proyectos de ZBE, los adoquines de hormigón prefabricado destacan por su equilibrio entre resistencia, versatilidad y capacidad de adaptación al diseño urbano.

Los adoquines de hormigón son duraderos y soportan bien el uso intensivo, por lo que resultan adecuados tanto para calles y plazas como para zonas peatonales, aparcamientos o espacios de tráfico calmado. Además, tienen una ventaja práctica importante: al estar formados por piezas independientes, si una se daña o es necesario intervenir en una instalación bajo el pavimento, se puede levantar y reponer la zona afectada sin tener que rehacer toda la superficie.

También contribuyen a crear calles más amables. La propia textura del adoquín ayuda a que los vehículos circulen a menor velocidad, algo especialmente interesante en áreas de prioridad peatonal, plataformas únicas o entornos residenciales. Además al ser un tipo de pavimento discontinuo y poroso, no supone una barrera para el agua: permite que la lluvia se infiltre mejor en el terreno, reduce escorrentías y ayuda a recuperar parte del ciclo natural del agua en la ciudad.

A todo esto se suma su versatilidad estética. Los adoquines de hormigón son una soluciónb perfecta en pavimentos para Zonas de Bajas Emisiones ya que pueden fabricarse en numerosos colores, formatos, tamaños, texturas y acabados, lo que facilita su integración en todo tipo de entornos urbanos, desde cascos históricos hasta barrios de nueva creación o zonas comerciales. Además, permiten diferenciar usos dentro de una misma calle —zonas peatonales, carriles bici, áreas de estancia, espacios de carga y descarga— sin perder coherencia en el diseño.

A todas estas cualidades que comparten todos los adoquines de hormigón prefabricado, se pueden sumar otras. Por ejemplo dentro del catálogo de Alfredo Fenollar encontramos:

  • La línea de pavimentos Depura, que están fabricados específicamente para maximizar la capacidad drenante natural del hormigón y favorecer la infiltración del agua de lluvia reduciendo problemas de encharcamiento o escorrentía.
  • Bio-Innova, una gama de adoquines descontaminantes que incorpora tecnología fotocatalítica.
  • Adoquines en tonos claros, que tienen un menor índice de reflectancia solar y, por tanto,  absorben menos calor contribuyendo a mejorar el confort térmico en calles, plazas y zonas peatonales.

Pavimentos para Zonas de Bajas Emisiones: ¿cómo funcionan los pavimentos  Bio-Innova® de Fenollar?

Si hay una solución de pavimentación que encaja con la misión de las ZBS son los adoquines descontaminates.

Los adoquines Bio-Innova® incorporan en su cara superior el principio TX Active®, un catalizador que, en presencia de luz solar y humedad ambiental, activa una reacción fotocatalítica capaz de transformar contaminantes atmosféricos en sustancias inocuas.

Concretamente, esta reacción neutraliza:

  • Óxidos de nitrógeno (NOx), principales responsables de la contaminación asociada al tráfico rodado
  • Compuestos orgánicos volátiles (COV), presentes en múltiples fuentes de emisión urbana

El resultado son nitratos y sales inertes, totalmente inocuos, que se depositan sobre la superficie y se eliminan de forma natural con la lluvia o la limpieza urbana rutinaria.

En los ensayos realizados en emplazamientos urbanos reales con pavimentos Bio-Innova® se ha demostrado una capacidad de reducción de contaminantes de entre el 20% y el 80%, en función de las condiciones de radiación solar y las circunstancias atmosféricas del entorno.

En definitiva, un pavimento bien seleccionado puede convertirse en un elemento clave dentro de la estrategia de una ZBE. Si quieres  que te asesoremos al respecto, no dudes en contactar con nosotros. Nuestros técnicos resolverán todas tus preguntas y te guiarán en la elección del pavimento que mejor se adapte a tu proyecto.